AFD acelera su ritmo de financiamiento y alcanzó más del 60% de su meta anual en solo cuatro meses

La Agencia Financiera de Desarrollo (AFD) cerró el primer cuatrimestre de 2026 con USD 268 millones en aprobaciones de créditos, un resultado que casi duplica lo registrado en el mismo periodo de 2025 y que representa aproximadamente el 61,5% de su meta anual.

El financiamiento alcanzó a más de 3.400 beneficiarios y tuvo incidencia en la generación y sostenimiento de cerca de 49.100 empleos directos e indirectos, consolidando a la banca de desarrollo como un actor clave para el impulso de la actividad económica, la inversión y el acceso a oportunidades en todo el país.

Los recursos fueron canalizados a través de cinco ejes estratégicos:
Vivienda (Che Róga Porã): USD 105 millones destinados a unas 2.400 familias, fortaleciendo el acceso a la vivienda formal mediante condiciones de financiamiento accesibles.

Empresas: USD 76 millones orientados a MIPYMES y proyectos de mayor escala, contribuyendo a la inversión productiva, la ampliación de capacidades y la generación de empleo.

Productivo y forestal: USD 66 millones con impacto en cadenas agrícolas, ganaderas y de reforestación en zonas rurales, incluyendo iniciativas de fortalecimiento pecuario como la retención de vientres en articulación con SENACSA.

Financiamiento verde: USD 24 millones destinados a proyectos de eficiencia energética y producción sostenible, con ahorros superiores a 6,3 millones de kWh por año y la evitación de aproximadamente 2,9 millones de toneladas de CO₂. Estas operaciones beneficiaron a cerca de 190 actores productivos y generaron alrededor de 1.300 empleos vinculados a la economía verde.

Garantías (FOGAPY): se otorgaron 4.370 garantías por USD 124 millones, facilitando el acceso al crédito para MIPYMES y vivienda, y contribuyendo al sostenimiento de cerca de 16.000 empleos.

La articulación con una red de 50 instituciones financieras intermediarias (IFIs) permitió canalizar estos recursos en los 17 departamentos del país, con alcance tanto en centros urbanos como en economías regionales.

“Cuando el crédito de desarrollo logra llegar donde más se necesita, su efecto se siente en toda la economía. Se mueve la inversión, se impulsa la producción, se amplía el acceso a la vivienda y se abren oportunidades para miles de personas. Ese impacto es el que buscamos acompañar desde la AFD”, señaló Stella Guillén, presidenta de la AFD.

Con estos resultados, la AFD consolida un inicio de año marcado por un fuerte dinamismo en la colocación de créditos y proyecta un impacto concreto sobre el empleo, la actividad económica y las oportunidades de desarrollo en distintos sectores del país.